Una de las preguntas que más acechan a los propietarios de toldos, pérgolas o capotas suele ser cómo limpiarlos. No se trata de productos nada fáciles de limpiar, por lo que es normal que existan ciertas dudas sobre los protocolos para conseguir un resultado óptimo. Al fin y al cabo, aunque la tela de los toldos es muy resistente, no mantenerla adecuadamente puede deparar en su deterioro, y hay que saber cómo limpiar correctamente cada parte de la estructura para evitar no solo posibles roturas en la lona sino, también, oxidaciones o desperfectos.

En este artículo te traemos la solución a cómo limpiar correctamente un toldo y conseguir que quede impecable. Limpiar un toldo regularmente es clave para alagar su vida útil, así como tener en cuenta algunas precauciones para evitar que acumule humedad o se rasgue a causa de algún que otro temporal. Si estás buscando algún truco o procedimiento para dejar tu toldo como los chorros del oro, aquí vas a encontrarlo.

Cómo limpiar un toldo paso a paso

Conseguir que un toldo quede limpio y libre de manchas es más sencillo de lo que parece, pero hay que seguir una serie de pasos específicos y en un orden establecido.

Lo primero que tienes que hacer es limpiar superficialmente con una manguera. Tienes que utilizar mucha presión para que la fuerza del agua elimine el polvo y los posibles restos de suciedad que estén sobre la lona, especialmente después de un largo uso. Eso sí, ten cuidado con la presión del agua, ya que, dependiendo del estado de la lona, ésta puede provocar algún deterioro o incluso rasguño por la fuerza.

Teniendo en cuenta que durante este paso vas a necesitar mucha agua, nuestra recomendación es que lo realices un día en el que sepas con seguridad que la tela va a poder secarse por completo, preferiblemente un día soleado, porque si la tela permanece húmeda demasiado tiempo puede ser perjudicial. No obstante, si no dispones de una manguera o no puedes utilizar una porque el toldo está situado en un lugar público o en un apartamento, utiliza un pulverizador de agua y un cepillo de cerdas duras para ir fregando y llevándote la suciedad con él.

Asegúrate de limpiar tanto la cara externa como la interna. Muchas veces pasamos por alto que la cara interna también ha de limpiarse, ya que es la externa la única visible, pero para mantener correctamente el toldo en su totalidad es preciso limpiar de igual manera ambos lados. Además, no cuidar correctamente la cara interna puede deparar en desperfectos en la externa, por lo que es cuestión de cuidarse en salud.

Normalmente basta con el agua para eliminar toda la suciedad, pero hay quien opta por aplicar trucos. Estos trucos son soluciones creadas para que el color del toldo se mantenga durante más tiempo, ya que el estar constantemente expuestos al sol suele implicar un desgaste muy claro de los colores. Además, si el toldo tiene múltiples manchas y el agua no es suficiente, siempre puede añadirse jabón neutro para limpiarlo en mayor profundidad, aunque si el toldo se ha usado con normalidad no suele ser necesario mezclar el agua con detergente. Sea como fuere, si finalmente vas a aplicar jabón o una solución, habrás de aclarar el toldo con abundante agua una vez haya surtido efecto, ya que si permanece el jabón o la solución impedirá que se seque con normalidad y lograrás el efecto contrario al deseado.

Precauciones para evitar manchas en los toldos

Cuando finaliza el invierno y comenzamos a desplegar el toldo para protegernos el sol, solemos darnos cuenta de que el toldo tiene manchas que no tenía la última vez que se usó. Esto no tiene por qué pasar cada vez que desplegamos el toldo después de estar un tiempo sin usarlo, pero sí es cierto que puede pasar si no tomamos las precauciones adecuadas.

Es muy importante asegurarnos de que el toldo está completamente seco antes de guardarlo. Si quedan todavía zonas húmedas y lo guardamos, esas zonas húmedas no llegarán a secarse en su totalidad, por lo que comenzará a aparecer moho. Las manchas de moho pueden quitarse sin problema, aunque es cierto que limpiar un toldo per se ya es aparatoso e incidir en algunas zonas por este tipo de manchas todavía lo es más, por lo que una precaución clave para evitar que aparezcan manchas indeseadas en nuestro toldo es el de secarlo antes de enrollarlo.

Para ello, lo ideal es limpiarlo algunos días antes de guardarlo, y asegurarnos de que hace buen tiempo para que se seque por completo. Antes de plegarlo, toca cada zona con delicadeza para asegurarte de que no queda ninguna húmeda, por poca que sea, y una vez enrollado no limpies ninguna zona adicional, pues de lo contrario podrías arruinar el secado anterior.