Elegir un portero automático depende de múltiples factores, pues no es lo mismo escoger uno para una casa particular, para una oficina o para una comunidad de vecinos. Además, hoy en día existen muchos modelos en el mercado, por lo que hay mucho entre lo que elegir y no siempre es fácil saber en qué fijarse para decantarse por un tipo de portero automático o por otro, sobre todo si no conocemos en qué se diferencian exactamente.

A grandes rasgos, y en cuestiones técnicas, existen tres grandes tipos de portero automático: el convencional, el simplificado y el digital. Cada uno de ellos abarca distintas posibilidades, y es preciso conocerlas para saber qué sistema es el más adecuado para cubrir nuestros intereses. En este artículo vamos a entrar en detalle sobre qué caracteriza cada sistema y qué nos pueden ofrecer en función de lo que estemos buscando.

¿Qué es un portero automático?

Los porteros automáticos, también conocidos como telefonillos o interfonos, son sistemas de doble comunicación que permiten controlar el acceso a espacios privados, ya que comunican la calle o el exterior con la vivienda. La principal ventaja de estos dispositivos es que incrementan tanto la comodidad como la seguridad del usuario, pues permiten gestionar en mayor medida el acceso y permitírselo solo a quien se desea, y puede realizarse esta acción de manera remota.

En los últimos años, tanto el sistema como el funcionamiento de los porteros automáticos han ido evolucionando. Hoy por hoy, no obstante, sigue habiendo muchos usuarios que optan por el telefonillo convencional, pues su funcionamiento es muy sencillo y su instalación es de las más económicas, pero cada vez pueden verse en más edificios, especialmente en oficinas, porteros automáticos digitales, en los que a cada vivienda corresponde un código y ha de marcarse para poder llamar al timbre.

Estas no son, sin embargo, las únicas opciones que podemos valorar si estamos planteándonos instalar un portero automático en casa. Como hemos comentado anteriormente, son tres los grupos diferenciados dentro de estos sistemas, pero dentro de cada uno de estos grupos hay modelos variados con prestaciones diversas.

Diferentes tipos de portero automático

De un tiempo a esta parte, y debido a las innovaciones tecnológicas, han comenzado a aparecer dispositivos con diseños más avanzados y con prestaciones que se escapan a la clasificación de estos tres grupos, pero los principales tipos de porteros automáticos son los siguientes:

  • Convencional. El portero automático convencional se caracteriza por ser el más sencillo y contar con la instalación más económica, pues es el tradicional. Utiliza cuatro hilos y además un hilo adicional por cada vivienda que haya de conectar, por lo que variará en función del sitio en el que se instale. Es el más utilizado y cuenta con las funcionalidades más básicas de estos dispositivos, pues permite la doble comunicación y la gestión del acceso, pero tiene ciertas brechas de seguridad, como la posibilidad de que más de una vivienda lo tenga activo al mismo tiempo, pudiendo así escuchar conversaciones ajenas.
  • Simplificado. Este sistema lleva incorporada una función conocida como “secreto de comunicación” que cubre la brecha anteriormente mencionada, pues solo puede usarlo un usuario al mismo tiempo. Esto se debe a que utiliza un único hilo, en lugar de cuatro, además de los hilos correspondientes a cada vivienda.
  • Digital. Aúna las ventajas de los dos anteriores y suma un sistema más cómodo que evita tener que buscar el timbre correspondiente a cada vivienda, consistente en asignar un código a cada vivienda. Funciona únicamente con dos hilos y garantiza, también, el secreto de comunicación introducido por el sistema simplificado.

Dentro de los sistemas digitales han comenzado a aparecer avanzadas innovaciones, como los conocidos videoporteros, que actualmente figuran en la mayoría de los hogares. Este tipo de porteros automáticos no solo incluyen un sistema de doble comunicación por voz, sino que también cuentan con una cámara integrada que permite al usuario ver quién está llamando al timbre sin tener que responder previamente a la llamada.

Videoporteros IP

Con la llegada de Internet, el WiFi y los smartphones, la tecnología de los porteros automáticos también ha tomado un rumbo diferente. Hay determinados modelos de portero automático, o más bien videoporteros, también pertenecientes a los sistemas digitales, que permiten controlar todo desde el teléfono móvil. Esto supone un aumento tanto en la comodidad como en la seguridad que mencionábamos antes, puesto que puede abrirse la puerta desde cualquier lugar de la casa sin necesidad de acudir a ella, pues basta con pulsar un botón en el smartphone.

Asimismo, este sistema está más orientado a la videovigilancia, pudiendo ver quién está en el umbral de nuestra casa, aunque estemos fuera de ella, incluso pudiendo permitir el acceso en caso de que necesitamos que alguien entre, aunque no haya nadie en casa. También cuenta con una función de desvío de llamadas para poder controlar el videoportero desde otros móviles, y muchos modelos incluyen la opción de grabar o fotografiar a la persona que toque al timbre.

Por estos motivos y más, este tipo de porteros automáticos están recomendados para viviendas unifamiliares o para edificios en los que haya una gran afluencia de gente, y aunque instalar un sistema de estas características puede resultar más costoso cada vez son más los usuarios que optan por un sistema inteligente de videoportero.