Quien más quien menos tiene un portero automático en casa, ya se trate de una casa particular o de una comunidad de vecinos. Es innegable que estos dispositivos se han convertido en uno de los elementos más indispensables en todos los hogares actuales, especialmente cuando se convive con numerosos vecinos. Al ser un mismo dispositivo utilizado por tantas personas no es extraño que de tanto en tanto nos enfrentemos a una avería, y es que hay determinadas averías muy comunes en este tipo de electrodoméstico.

En este artículo te traemos las averías más comunes y cómo saber detectarlas. Sin embargo, has de recordar que estos dispositivos tienen cierto mecanismo que es preciso que se revise por un profesional. Es cierto que hay averías más comunes y con una solución sencilla, pero si no sabes bien lo que estás haciendo puede que acabes con un problema mayor. Nuestro consejo en estos casos es contactar siempre con un técnico especializado, ya que e ese modo no solo te aseguras de que el problema se ha solucionado, sino, también, de que no volverá a ocurrir.

Averías frecuentes en un portero automático

Que un portero automático no funcione correctamente siempre supone un problema, ya que, seas cual sea el problema que tenga, no está cumpliendo correctamente su función, que a estas alturas resulta imprescindible. Los porteros automáticos son los dispositivos encargados de que el usuario pueda controlar el acceso a su vivienda de manera remota, por lo que, además de sumar seguridad, también supone un incremento en la comodidad de la persona. El funcionamiento de un portero automático es muy sencillo: se trata de una doble comunicación entre la casa y la calle. La persona que está en la calle toca un timbre y la que está en el interior lo responde, pudiendo abrir o no la puerta en función de quién se trate.

Teniendo en cuenta este simple sistema, estas son algunas de las averías más frecuentes en un portero automático:

  • No escuchar correctamente al otro interlocutor. Muchas veces lo único que falla es el interfono, impidiendo que se pueda escuchar con nitidez lo que dice la otra persona y, por lo tanto, no pudiendo saber quién está al otro lado. Este error puede provenir o bien de la parte exterior o bien de la parte interior, y para solucionarlo es preciso localizar el problema. Si el resto de las funciones siguen funcionando correctamente, es posible que la placa de calle se haya estropeado, pero si las demás funciones también dan problemas habrá que buscar el origen de la avería en otro lado.
  • Que no se oiga el timbre. Que un timbre no funcione también es una de las averías más comunes a las que se enfrentan los propietarios de porteros automáticos. Esto suele ser debido a que haya un cable suelto o se haya roto, en cuyo caso lo correcto es llamar a un técnico para que se haga cargo del problema. Si, por otro lado, lo que ocurre es que se dan problemas de acoplamiento, hay una solución mucho más sencilla que puede llevar a cabo el usuario y es bajar el volumen para así evitar molestias.
  • Que no se abra la puerta al pulsar botón. Si puedes responder a la llamada pero el botón de apertura no cumple su función, el portero automático tampoco lo hace. Esta avería suele tener su origen en una mala conexión de los cables de transmisión y apertura.
  • El monitor falla. Con las innovaciones tecnológicas, cada vez vemos más videoporteros o porteros automáticos con cámara. Este tipo de modelos tienen la ventaja de ofrecer una visión de quién está tocando a la puerta, lo que nos permite saber quién solicita el acceso sin tener que responder a la llamada, incrementando así la seguridad. La avería más habitual de estos modelos es la de un fallo en el monitor, imposibilitando que éste reproduzca ninguna imagen. En este caso hay que revisar la conexión de la cámara, puesto que puede estar rota o sencillamente mal conectada, en cuyo caso es posible que la imagen se muestre, pero borrosa o con interferencias.

Este tipo de averías más clásicas suelen tener su origen en el hecho de que los jumpers están mal configurados, pues deben estar orientados en una u otra dirección en función del modelo que se tenga, y si están a la inversa puede producir problemas como estos u otros.

Sea como fuere, si se detecta alguna de estas averías es imprescindible contactar con un servicio técnico de reparación de porteros automáticos, ya que intentar solucionarlo por nuestra cuenta puede no tener el resultado esperado. Además, un portero automático estropeado supone una pérdida importante de nuestra seguridad, por lo que es importante llamar en cuanto confirmemos que existe una avería.