Los porteros automáticos llegaron como un avance tecnológico increíble, gracias a la comodidad y a la seguridad que aportaban a todos los hogares. Con el tiempo, los porteros automáticos han ido evolucionando, hasta el punto de que hoy en día existen sistemas y modelos muy diferentes entre sí, con prestaciones muy diversas, y a veces no es fácil saber cuál es el portero automático más indicado para cubrir nuestras necesidades. En estos casos, lo más recomendable es contar con un profesional que nos ofrezca asesoramiento y nos explique en detalle las ventajas de cada modelo, así como las complejidades de su instalación o los posibles problemas que puede llegar a dar un mal uso.

En este artículo vamos a explicar algunos de los aspectos que es preciso tener en cuenta antes de decantarnos por una opción o por otra, así como las ventajas y las desventajas de algunos de los porteros automáticos más vendidos actualmente.

¿Es el precio importante?

No es de extrañar que una de las primeras preocupaciones de alguien que está planteándose instalar un nuevo portero automático es el precio. No todos los porteros automáticos son iguales ni ofrecen las mismas prestaciones, pues hay algunos mucho más básicos que otros, por lo que es importante tener en mente el presupuesto que deseamos invertir en este dispositivo. Algunos modelos son más populares que otros, no cabe duda de ello, y en la mayoría de las ocasiones no será difícil encontrar un modelo, una marca o un servicio técnico de instalaciones que nos ofrezca un precio asequible, pero no deja de haber diferentes palpables entre unos y otros.

El portero automático convencional, por ejemplo, es el más simple y el que menos prestaciones aporta, pero es también el más barato. Se trata del sistema más demandado precisamente por su precio y por su fácil instalación y uso, pero existiendo modelos que incluyen cámara u otras características que incrementan la seguridad o la comodidad de un hogar, el portero automático convencional ha ido perdiendo algo de fuelle. No obstante, aunque se trate de la alternativa más económica, si estás pensando en invertir algo más, puedes conseguir modelos más completos.

Los porteros automáticos simplificados son otros de los sistemas más utilizados hoy en día, ya que aporta todo lo que incluye un portero automático convencional, pero con el pequeño extra del secreto de comunicación, un sistema de seguridad que impide que otros vecinos escuchen la conversación que se mantiene a través del interfono. Esto es especialmente útil, también, para evitar que más de una persona responda al telefonillo y se cree cierta confusión. Es el sistema más barato después del sistema convencional, pero su instalación sigue implicando un aumento en el precio.

Finalmente, los porteros automáticos digitales se han convertido en la opción más innovadora y avanzada, pero también en la más cara. Evidentemente, en cuestión de calidad y prestaciones es la más demandada, pero hay que tener presente que suponen una inversión mayor, si bien es una instalación que vale lo que cuesta.

Qué tener en cuenta a la hora de elegir un portero automático

Además de fijarnos en el precio, también es importante tener otros aspectos en cuenta. En primer lugar, si vivimos en una casa particular o en una comunidad de vecinos. En el primer caso podremos instalar el portero automático que mejor se adapte a nuestras necesidades, pero en el segundo caso tendremos que ponernos de acuerdo con los demás vecinos, incluyendo el presupuesto, por lo que es preciso tener en cuenta las ventajas que ofrecen unos y otros para evitar posibles conflictos.

Asimismo, piensa en cómo te dominas tú mismo con la tecnología. Hay porteros automáticos muy intuitivos pese a ofrecer mayores prestaciones. Por ejemplo, los porteros automáticos con cámara te permiten ver a la persona que está llamando al timbre sin necesidad de responder, por lo que incrementan la seguridad permitiéndote tener un mayor control de lo que pasa en tu portal o de quién trata de acceder a él. Por otro lado, los videoporteros IP te ofrecen eso y mucho más, pudiendo controlar quién llama al timbre desde tu smartphone y estando en cualquier lugar del mundo, no es necesario que estés en casa para poder responder o no.

Esto último resulta tan cómodo como seguro. Por ejemplo, puedes estar de vacaciones en otra ciudad o incluso país y permitir que tu vecina acceda a tu casa para regar tus plantas sin que sea necesario de entregarle una llave. Además, estos dispositivos permiten también grabar o fotografiar a la persona que llama al timbre, pudiendo tener un control total de quién accede o trata de acceder a tu hogar.

En definitiva, ten en cuenta tu presupuesto, tus necesidades, tu dominio con la tecnología y el tipo de prestaciones que estás buscando, así como si es preciso ponerse de acuerdo con más usuarios o si vas a utilizar solo tú. Teniendo esto en mente, difícilmente te equivocarás al escoger un modelo, pero siempre merece la pena contactar con un profesional para recibir asesoramiento.